¿Cómo curar y conservar las planchetas?

Calentarla directamente sobre la hornalla durante unos minutos a fuego fuerte.

Cubrir la superficie con una fina película de aceite y dejar que se vaya consumiendo.

Retirar del fuego y con un papel absorbente quitar los excedentes.

Colocar sal gruesa, desparramarla por toda la chapa, frotar y limpiar.

Esto servirá para curar de algunas impurezas del metal. La plancheta ya estará lista para disfrutar y darle vuelo a tu imaginación en la cocina.

Al terminar de usarla, debes asegurarte de limpiarla y guardarla. La idea es evitar que se oxide.

Para ello, luego de su uso, primero hay que dejar que se enfríe la chapa, lavar y secar.

Una vez fría y seca, le arrojas un poquito de aceite para lubricarla y pasarle un papel absorbente para retirar todo el exceso de aceite.  De esta manera quedará lista para su próximo uso.

“Fuegos”

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.

No hay dos fuegos iguales.
Hay fuegos grandes y fuegos chicos
y fuegos de todos los colores.
Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento,
y hay gente de fuego loco, que llena el aire de chispas.
Algunos fuegos, fuegos bobos,
no alumbran ni queman;
pero otros arden la vida con tanta pasión
que no se puede mirarlos sin parpadear,
y quien se acerca, se enciende.

Eduardo Galeano

De “El libro de los abrazos”
Siglo XXI de España Editores – 2011©
ISBN: 978-84-323-0690-7